Casi una década y en una Segunda División Norte que se celebraba en Oviedo, así que nos pillaba cerca. Pero ahí estuvimos, inscritos en modalidad Open, ránking 42 de 42 equipos y un dignísimo puesto final 42, que no se si será el sentido de la vida, el universo y todo lo demás, pero para el equipo tuvo todo el sentido del mundo: lo importante era estar.

A algunas personas les parece extraño que habiendo ganado este mismo torneo en el pasado, y habiendo participado en Primera División y hasta en División de Honor, un club pueda ahora conformarse con el farolillo rojo. Supongo que es la diferencia entre que te guste el ajedrez y quieras que siga presente en una institución centenaria, que sus integrantes puedan formar parte de una larga historia … o que solo te guste ganar. No todo el mundo lo tiene claro.
